Elegir un nombre para tu proyecto es un momento emocionante, pero también delicado. Lo que debes hacer antes de elegir el nombre de tu marca no es solo dejarte llevar por la creatividad: implica investigación, estrategia y precaución legal.
Un nombre atractivo puede enamorar a tu audiencia, pero si resulta que ya está registrado en otro país o incluso en tu propio mercado, podrías enfrentarte a problemas costosos y a la pérdida de credibilidad.
1. Verifica si el nombre ya está registrado
El primer paso es buscar en los registros oficiales de marcas. Cada país tiene su propia oficina:
- España → OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas)
- Unión Europea → EUIPO
- México → IMPI
- Brasil → INPI
Recuerda que el registro de marcas es territorial, lo que significa que si alguien registró tu nombre en Brasil, eso no lo bloquea automáticamente en España. Sin embargo, si esa marca tiene presencia internacional o notoriedad, podría oponerse a tu registro alegando riesgo de confusión.
2. Evalúa la situación internacional
Incluso si el nombre está libre en tu país, es necesario verificar si en otros territorios ya existe una marca con el mismo nombre. Esto es importante si piensas expandirte o si la otra marca ya tiene cierta reputación en internet.
Casos frecuentes:
- Si la marca extranjera está registrada y es conocida en Europa, puede impedir tu registro.
- Si esa marca tiene prioridad legal (por acuerdos internacionales como el Protocolo de Madrid), también podría adelantarse en tu territorio.
En conclusión: no basta con que el nombre suene bien; debe estar legalmente disponible en tu mercado objetivo.
3. Revisa dominios web y redes sociales
Hoy en día, tener un nombre sin dominio disponible es como abrir una tienda sin dirección.
Pasos a seguir:
- Revisa si el dominio .com está libre y también las extensiones de tu país (.es, .mx, .co).
- Comprueba que el nombre esté disponible en redes sociales como Instagram, Facebook, TikTok y LinkedIn.
Mantén coherencia en todos los canales para evitar confusión en tu audiencia.
4. Haz una búsqueda general en internet
No todas las marcas se registran formalmente, pero eso no significa que no existan.
Para comprobarlo:
- Busca en Google el nombre entre comillas para encontrar coincidencias exactas.
- Haz también una búsqueda sin comillas para detectar variaciones.
- Revisa foros, blogs o páginas que puedan estar usando ese mismo nombre.
Si alguien ya lo está utilizando en tu sector, aunque no tenga un registro oficial, podrías enfrentar confusión con tus clientes.
5. Asesórate con un experto en propiedad intelectual
Hacer esta investigación por tu cuenta es un buen inicio, pero antes de dar el salto, lo mejor es contar con un abogado especializado en marcas.
Un experto puede ayudarte a:
- Evaluar riesgos de oposición.
- Determinar si necesitas un acuerdo de coexistencia.
- Evitar costos innecesarios y pérdida de tiempo.
6. Identidad verbal y elección del nombre
El nombre es solo la punta del iceberg de tu marca. Lo que realmente le da fuerza es tu identidad verbal: el tono, las palabras y la manera en que comunicas tu propósito.
Si quieres profundizar en este tema, te invito a leer nuestro artículo: Qué es la identidad verbal de una marca.
Conclusión
Antes de enamorarte de un nombre, verifica su disponibilidad legal, digital y estratégica. Elegir un nombre sin investigar puede salir caro, pero hacerlo con criterio te dará seguridad, diferenciación y coherencia desde el inicio.
Ahora bien, si estás listo para dar el siguiente paso:
- Si quieres hacerlo tú mismo con guía profesional: déjanos tu mejor correo y te avisaremos en cuanto lancemos nuestro curso “Kit de identidad de marca: Hazlo como un profesional”.
- Si prefieres delegar en expertas: llena el formulario en nuestra página de servicios Identidad GlobalD40 y nosotras nos encargamos de crear una marca coherente, memorable y sólida para ti.






